Quiero presentarte a mi madre, seguro que sereis buenos amigos.
Fue lo que me dijo, Leonor, una chica que tuve el placer de conocer dos días antes en la manifestación que hicimos contra el maltrato a los políticos.
Aquella manifestación tuvo muy poco éxito. No lo entiendo. La clase política sigue siendo la que mas maltrato moral recibe de la sociedad. Entonces cuando un colectivo organizo aquella manifestación, pensé que era mi deber de acudir a ella.
No eramos muchos. De hecho, el número de participantes se podía contar con los dedos de una mano atrozmente mutilada...
Y apareció ella. Me limpió la cara de aquel huevo podrido que había recibido de parte de uno de los policías...
La llevé a mi casa, me duché y claro intenté agradecerla, a mi manera.
"Eres muy simpático, me dijo, y me gustas. Pero me tengo que ir, si quieres podemos salir mañana, y así sabrás donde vivo."
Me dio su dirección y dijo lo que esta escrito al principio. Quería presentarme a su madre
Cuando llegué, me abrió la puerta una versión mejorada de la suma de muchas mujeres que estuvieron en mis sueños eróticos.
Una de ellas era aquella madre de Misha Barton en la serie OC. Esta pelirroja viciosa, cuya mirada hacia el mismo efecto que una caricia.
Alejandra (la madre de Leonor) tenia casi la misma mirada, salvo que la suya hacia el mismo efecto que una felación...
Tenía un pelo que daba ganas de peinarlos eternamente con los dedos. Y sus pechos parecían firmes. En cuanto a sus pezones, eran punzantes como lapices. De hecho, si fueran lapices, escribirían relatos cargados de erotismo. Me daban ganar de lamerlos sin cesar....
Tenia 42 años, y yo entonces tenia 34, y Leonor 26 todos habíamos nacido en Septiembre.
O sea, hacia 42 años nació esa tremenda mujer. 8 años después nací yo, y 8 años tras mi nacimiento nació Leonor. su madre tenia entonces 16 anos. Su padre era uno de los tres novios que su madre tenia, pero no sabia cual de los tres era el padre genético, y como no quería ningún mal rollo, decidió cambiar de ciudad y criarla sola.
Hola guapo, dijo Leonor, que acababa de bajar a la entrada. Ya conoces a mi madre. Tienes suerte, porque hasta ahora no la había presentado a ningún chico.
Hablamos los tres un rato. Me quedé sentado todo el tiempo rezando para que mi erección desapareciera. En vano. Cuando Leonor fue a buscar su chaqueta para que nos fuéramos, aproveché que su madre mirara al otro lado para levantarme y darme la vuelva...justo frente al espejo que reflejaba mi estado de alegría...Aquel espejo tuvo la mala idea de reflejar también a la madre de Leonor que se fijo en la forma sospechosa en mi pantalón.
La miré. Se acercó. Me abrazó con todo su cuerpo y me dijo en el oido:"que tengas una muy buena noche.
Creo que entonces algunas gotas salieron de mi miembro a saludarla...
Salimos por allí, Leonor y yo. Bailamos mucho. Luego fuimos a mi casa. Pocas veces había tenido una sesión de sexo tan rica en contenido, en investigación...
-Dios mio, dijo Leonor por la mañana, donde se han ido los diez hermanos gemelos tuyos que estuvieron contigo ahora?
-Gracias por el piropo, dije.
-Es curioso, añadió, he tenido muchos amantes, y pocos pasaron tanto tiempo peinándome con sus dedos y lamiéndome los pezones...
Estaba claro que no podía seguir con ella. No podía, estar en la cama con la hija y estar haciendo el amor a la madre.
Era una cuestión de ética.
Que no os equivoquéis, Leonor estaba buenísima. Pero la madre jugaba en la liga superior...
Nunca supo por qué no seguimos, pero por el bien de la relación entre las dos, mejor que fuera mi secreto.
Os ruego no lo contéis...





Lidia Cervantes dijo
Je je je... Seguro que la madre también hubiese sabido guardar el secreto... Podrías haberla citado en otro lugar... En fin... Es una pena :o))
Besitos, Soltero revoltoso
19 Febrero 2010 | 08:19 PM