No (wo)man, no cry
La verdad es que las semanas siguientes fueron tranquilas, nada relevante.
Fueron dos semanas durante las que trabajé duro. la única obligación que tuve fue ir a acabar el trabajo que había empezado en casa de Gabriela.
Si lo viene a saber Dr House, vende mi propia casa sin avisarme. Como lo dije en un post, cada vez que pasaba por una calle, los propietarios de las casas sacaban sus escrituras para revisarlas y asegurarse de que seguían siendo dueños...
Y un sábado mientras estuve haciendo mis ejercicios de abdominales, empecé a escuchar una versión muy personal de "no woman no cry" de Bob Marley
I remember, when we used to sit
On this old bench in Jackson
Me acuerdo de cuando solíamos sentarnos
Encima de aquel banco en Jackson
Jackson era en realidad Jacksonville, en Florida
Era Sharon. Mi amiga israelí. Estaba tocando la guitara fuera. No podía ser otra persona. Nos encontramos durante los seis meses que estuve en EEUU. Éramos jóvenes. Yo 25 años e inocente y ella 19 años y muy poco inocente. Pero lo que nos acercó no era el sexo. Era una química tremenda. Era una especie de explosión de emociones en cada encuentro.
Solíamos rehacer el mundo. Dicho mundo tenía un color que dependía de la calidad de los hongos que fumábamos.
Abrí la puerta, la vi. Me senté contra la pared de la entrada y empecé a llorar. No sabía por qué pero en vez de estar feliz, me sentí muy triste. Porque descubrí que la había echado muchísimo de menos.
Se acercó, se sentó delante de mí, y empezó a tocar otro tema
But if only you could see them
You would know from their faces
They are kings and queens followed by
Princes and princesses...
(Seal...Future love of paradise)
-Jah love, me dijo ella besándome en los labios
No hacía falta preguntarle cómo me había encontrado. Eso sí, os debo unas presentaciones.
-Sharon, mis lectores…mis lectores, Sharon. Encantados…
Sharon era israelí, pero no judía. De hecho, era...rastafari. Las mechas gruesas de su pelo rubio contrastaban con la dulzura de su cara. Unos rasgos muy finos. No era hippie, llevaba la misma ropa que cualquier mujer. Y os aseguro que era muy sorprendente verla en un coctel, con vestido negro de noche, pendientes y collar, con sus dread locks (mechas rastas).
Era atractivísima. Una especie de hippie de la Jet set.
De hecho, la expresión Jah Love es el saludo rastafari. Por cierto, y eso no lo quiero decir para lucirme, Jah es la contracción de Jehová
-He venido para que me escribas un poema. No como aquel que escribiste sobre la cola de la gallina en el viento, sino uno un poco mas...sorprendente.
-Apareces 15 años después pidiéndome un poema. Sabes cuantas noches pasé sin poder dormir? Sin saber dónde estabas? Que te ha pasado desde entonces? Y por qué te fuiste en plena noche sin decir nada?
La verdad es que gracias a amigos comunes supe que se había casado (y divorciado a los seis meses) con un chico de carreras GP2, y que curiosamente, se parecía a Fernando Alonso (el Lewis Hamilton blanco).
No sabía si era conveniente seguir. Y de hecho ella sabia como callarme. Cogió sus mechas de pelo y las acercó a mi cara. Olían a esa mezcla de aceite de coco y Monoi...
Entonces volvieron los recuerdos...Aquel concierto de Fugees...
Sabía que no había marcha atrás. Iba a escribir ese poema...Y lo iba a escribir mientras haríamos el amor.
No hoy, tal vez mañana, o dentro de una semana.





lilian fernandez dijo
Que placer volverte a leer, espero que escribieras ese poema.
BESOS
22 Mayo 2010 | 01:33 PM